Por si existe en el público gente que no conozca estas grandes obras estadounidenses, les advierto que se pierden grandes sucesos televisivos. Sépanlo, señores: nos han superado, en realidad nosotros los hemos imitado, porque en la cuna extranjera es donde se inventó la televisión. No es falta de talento la nuestra por la que no los superamos en la actualidad (se prefiere suponer, porque las novelas de la tarde no solo cuentan de pésimos guionistas, sino de tramas similares escasas de creatividad) sino por falta de presupuesto, que se ve en su máximo esplendor en las series mencionadas en el título.
Si comenzamos con Lost, se resume en la palabra IMPRESIONANTE. No hay calificativo que exprese mejor a la serie, porque su construcción es excelente. Los personajes no solo son interesantes y bien pensados por sus creadores, sino que también resulta imposible no involucrarse con ellos. Con honestidad, ¿quién no lloró frente a la pantalla con la muerte de Boone, junto a Jack observándolo al lado con la expresión mas dolorosa que puede demostrar un actor en el universo?, suena exagerado, pero no hace mas que conmover a cada uno hasta la médula. Por otro lado, la muerte de Charlie hizo llorar a millones de personas frente al televisor como expresaron en distintos foros del mundo, entre ellos, uno de los mas conocidos como Mira tu serie.
Lost posee un buen villano y un buen héroe. La antítesis de Benjamin Linus y Jack Shepard es magna, y cada vez que se encuentran en escenas compartidas erosionan expectativa. A partir de que Benjamin hace su primera aparición en la tercera temporada, es mágico el desenvolvimiento de esa relación típica de comic: como si fuesen un Guasón-Batman , unidos en situaciones fuertes y por deseos de interés mutuo de subsistencia.
Las falencias de Lost, a pesar de los señalamientos positivos, se relacionan con dos cosas: En primer lugar, el humo negro, y en segundo, el problema de cierre. Despues de verse todos los capítulos, jamás llega a comprenderse del todo el objetivo de esa humareda oscura, que tanta importancia se le dió desde la primera temporada y se terminó definiendo como un "sistema de defensa". Sin dudas se intentó crear una mascota protectora, como el típico dragón de la torre o un perro de tres cabezas como se describe en la saga Harry Potter, pero otorgándole características sobrenaturales. Sin dudas, se tenía otra expectativa sobre este elemento de Lost.
En segundo lugar, sostengo firmemente que hay que saber cuando parar para no caer en capítulos divagantes, porque encaminándose hacia el final de la serie, en vez de subir su calidad no hizo mas que disminuirla. Las realidades paralelas o alternativas, el detenimiento del tiempo, desvirtuaron el caracter verosímil de la trama, condimento que le daba ese gusto misterioso y atractivo, por lo que Lost finalizó en unas extrañas pitadas de la mejor marihuana consumida de modo simbólico por sus productores, por lo que no se logró el final legendario que merecía. No puede negarse que fué sorpresivo, pero no estuvo a la altura que se esperaba.
Breaking bad es arena de otro costal, pero cortada con la misma tijera de suceso televisivo. No solo es real y atrapante, sino que a cada capítulo mejora su nivel. Y a diferencia de Lost, si se supo cuando parar, lo que se les debe un aplauso monumental al equipo de producción y su elenco.
En 5 temporadas se muestra lo justo y necesario, la transformación enfermiza de Walter White, sus dificultades e incertidumbres. El protagonista, interpretado por Bryan Cranston, se roba el interés del público, su actuación es óptima como actor dramático, y la característica similar con la anterior serie que se encuentra en el post es que resulta imposible no involucrarse con los personajes, sobretodo con Jesse Pinkman, interpretado por Aaron Paul.
Breaking Bad posee la cualidad de comenzar cada capítulo de manera sorpresiva al igual que finalizarlo. Su enganche es la curiosidad, por lo que no posee el típico formato de contrar una historia de principio a fin, sino de fin-principio. Así se nota un procedimiento marketinero muy bien utilizado, porque logra atraer al público a primera vista en la pantalla.
A diferencia de Lost, no logro encontrar con esta serie críticas visibles. Es algo tan bien copiado de la natulaleza humana que incluso se teme no encontrarse un Tuco en la esquina de nuestras casas, o un Gus en nuestro Mc´donalds mas cercano. Está sin dudas bien pensada, producida, encarada y ejecutada. Por lo que vuelvo a recomendarles que si aún no la han visto, es una excelente oportunidad.
Distintas pero dignas de competencia, ¿Cuál es tu favorita?