martes, 29 de noviembre de 2011

Quién sos?

Con un buen culo, cualquiera lee tu poesía
pero a las palabras no las convencés tan fácil


"La agonía puede matar
o puede sustentar la vida
pero la paz es siempre horrible
la paz es la peor cosa
caminando
hablando
sonriendo
pareciendo ser."  Charles Buckowski



Camina por mi cuarto
pinchando las heridas de un ayer
en la sintonía de unos besos
ponzoñando mis ideas.
Mientras escribo, mientras leo
pienso en cosas que no debo
o busco melodías de una canción
se encuentra allí, cerca a mi, en el rincón.
Se agazapa como un viejo amigo
en la esquina de mi habitación
le hablo y no responde, ciertamente
solo me sonríe, perdiéndose en la oscuridad.
Atmosfera creativa
mezclas de Quiroga, Poe y Stephen King
con esa aura de un falso mesías
que reconoce a su discípulo.
Con mis mechas fucsias iluminadas de un sombrío
reflejo ventanal que me ilumina
-¿Quién eres tú?
le pregunto
-La locura
me responde, agazapada en el rincón.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Streapper

-Aca estamos bien... ¿no te gusta?
-emmm sii... si te gusta a vos, si.
Es perfecto. Tiene ese aire de galán que nadie puede entender como me dio bola. Una mezcla de la simpatía de Ashton Kutcher, y la estampa fortachona de Stallone...
¿Qué hago yo aca, che?
Ah, para que me acuerde, si. Terminé absolutamente mal con mi ex, desaprobe cinco examenes por mi estadía cronico-depresiva... en fin, pinto con este flaco. De mas esta decir que antes de que concretemos este encuentro, le revise de pi a pa el muro de facebook... pibe deportista, consume esteroides, droga a full,  con ideales medios hippies, pinta de revolución, osea, resumiendo.. un loquito. Un loquito interesante, demasiado diría yo... tengo un amigo que no soporta esas analogías (NO SOY UN LIBRO, LA PUTA MADREE!" u otra opinión como "pero que soy, un sujeto de experimentos?" el ex novio tenía faltas de ortografía, solía escribir "te zoy sien por ciento cinsero" o "zolo bibo por bos y yo"... y a mi me gasta porque digo que un flaco es interesante!...
-siempre pones el mismo punto de encuentro.
-eh?
-en tus citas.
-si, mas o menos. Es que Morón me queda cerca.
-Yo vivo por Castelar. Es mas tranqui... aca no podes ni respirar con la gente, nisiquiera podes darte un beso tranquilo.
-Yo no te besé. Pero si fuera asi, ¿Cuál sería el problema? no hacemos nada malo.
-¿No te sentis observada por la gente? ¿Cómo que invaden tu espacio que solo debemos compartir vos y yo?
-Ah, puede ser. Pero generalmente no me averguenza besar a alguien delante de personas. Si lo ves bien, te ignoran.
-Las prácticas obsenas son para hacerse en privado.
-Calculo que sí.
-No podría tocarte acá, con tanta gente.
-...
-Pero acá estamos bien.
-¿Querés tocarme?
-No soy de esos, no me malinterpretes. Se que recién nos conocemos.
-Es que me suena raro como lo decís. ¡No es que no quiera que me toques...! osea... si yo fuera vos te tocaría todo... si, estoy metiendo la pata :S.
-Jajajajaj tengo que admitir que hay algo que me gusta de vos.
-¿Qué?
-Tu simpatía. Ademas que sos hermosa.
-La simpatía a veces no me sirve mucho en realidad. Vivo metiendo la pata.
-tu encanto es ese, no lo dejes nunca. ¿Sos virgen?
-Desgraciadamente no tanto.
-¿Comó desgraciadamente no tanto?
-Es una historia muy larga... no creo que sea propicia para la primera cita. Podemos hablar de tus mascotas... Tenes un dogo, según he visto...
-¿Donde lo viste?
-Facebook. En algunas estaba vestidito de rosa... es como un caniche toy :3
-¿Siempre hablas de perros en tus primeras citas?
-Disculpa.. estoy un poco nerviosa. Mañana laburo.
-¿Nunca tuviste la fantasía de hacerlo arriba de un piano?
-... que te parece si tomamos algo en Le bar On? :D
-Hay un baño genial en Le bar On para expresar cosas que las palabras no logran.
-Sii! pero tengo un gran problema. Mi suegra, esta muriendo.
-Para... ¿no dijiste que no tenias novio?
-Bueno, estamos en una crisis. Es un poco masoquista.
-Le gustan los látigos. Suelen doler un poco.. ¿pero sabes que? el verdadero placer viene del dolor ajeno.
-¿Como golpear gente y esas cosas?
-hablo de algo mas que golpear. El dolor causa placer sexual... ¿Eso lo implementaste con el?
¿En que momento paso este chico, mi cita, a ser mi Alesandra Rampolla?
-Creo que fue genial conocerte, Xavier. Podríamos tocar juntos la guitarra por estos días... ¿Que te parece?
-En realidad suelo tocar musica afrodisíaca.
¿Porque no me extraña?
En fin, pasaron dos días, no lo llamé, a pesar de que me llegaron varios mensajes de que le gustaría pasarme un par de artículos eróticos y mas de sus ideas ninfómanas. Moraleja de la historia, mas vale infierno conocido... que Streapper enfermo por conocer.

martes, 1 de noviembre de 2011

Doble mano

Besos de nicotina, musica de reposteria
Literatura de coleccion, nada que decir.


Quedamos a las tres. Son tres y cinco.
Siempre dije, es blanco o negro, nunca matices. Y estoy acá, en su puerta, con el pincel en la mano. Traigo diferentes acuarelas, no es que no lo respete, pero a veces se necesita una segunda, un revoque definitivo para lograr el color que uno quiere.
Comprobé mi aspecto en el espejo del agua corriendo en la vereda, llevaba ese buzo azul, el que le hacia acordar a Zalma Hayek, el vaquero de nuestro primer beso, y mis rotosos borcegos.No existían condiciones mas exactas para el encuentro.

Abrió la puerta. Son de esos momentos en los que no sabes como actuar, despues de meses de puteadas, de esos juegos mentales, de "te extraño".. donde el silencio queda grande, y las palabras aún mas chicas.
Preferí no pensar, me guié por esas telenovelas de la tarde que prefieren la espontaneidad a lo reflexivo, y lo besé. Me pidió que no lo hiciera, de verdad me gustó que lo haga.

Entonces pasé. Me reencontré con su perro, que estaba mas flaco, y esa distorsión de Ibanez que solía tirar cuando se enbroncaba. Luego hablamos cosas poco importantes en realidad, de esas charlas que suelen definir las relaciones. Había acudido a ese encuentro sin saber realmente que decir, confiando que todo fluya, y asi fué.

Luego lloró. la tarde brindaba un fulgor majestuoso exactamente para nosotros. Fué como si no hubiese pasado el tiempo, pero el miedo nos había devorado. Ese miedo de lo duradero, de lo planeado que a la vez no es tan planeado. 

Luego de un momento, sin saber que decir, de absoluto silencio, me levanté y me despedí.
Pero solo logré salir una hora mas tarde, con el rostro sonrojado, los labios humedos y el color que yo quería.