Happy Birthday to you
A Laureano Encina.
Y estos renglones están vacíos. Con mi cabeza desenfocada, golpeando la hoja con el lápiz, revolviendo mis sesos en busca de una idea. No soy bueno. Soy vulgar, soy corriente... Pero no busco lo que los demas, no quiero ser original. ¿Hablamos del arte, no? Esto es un portal. A las 15 hs se abrirá en mi patio, y me dirá que hacer. Que palabras colocar. Como anteriormente me dijo que notas colocar en el pentagrama.. AH,SÍ! EXQUISITA MELODÍA! Mis dedos sangraban mientras se deslizaban por las cuerdas, y la fuerza invisible que manejaba mi arco...
Estoy siempre solo. La gente lo llama locura, yo lo llamo conexión. No comprenden que si me rodearan el portal no se abriría, ellos nunca entienden nada. Esta cabaña es perfecta para pensar y esperar. Me la paso leyendo para matar el tiempo, porque es la manera más amplia de conocerse, y de meditar sin que te entorpezcan esos medios televisivos, el internet...
Recuerdo como si fuera ayer el primer día que el portal se abrió para mí. Yo era demasiado vulnerable, si... Vulnerable a la gente y a sus prejuicios, a sus desdenes e inestabilidades. Hoy puedo entender que no la necesito, no me es necesaria para el arte que estoy elaborando. Demasiado, son demasiado comunes... Mi arte va mas alla del terrenal, y nisiquiera tengo que pensarlo.. ¡solo debo dejar que penetre en mí! no lo lograría con esos ojos humanos acusadores, con esas acusaciones que no me permiten crear, solo son objetos que estorban y no me dejan avanzar...
Ese día estaba demasiado nostálgico. Con una tristeza que no podía escribir ni componer, con las insanciables ganas de hacerlo, pero sin la capacidad de crearlo. No me falta tal, pero nunca me satisface, los momentos de inspiración son contados con los dedos, y ese día tendría que haber salido algo bueno, pero no se dignaba a salir. El dolor se reía de mí, mientras yo no paraba de sufrir, de retorcerme rogando que me suelte...
!Ah, si! !el karma de los mortales! sometidos a su sensibilidad característica. Hasta ese día fuí uno de ellos, encerrado en mi infierno emocional hasta que llegué a ese limite del dolor, masticando las palabras que había dicho y que me habían sentenciado, rogando un cariño que no me brindaban por por un sadismo peculiar entre todos ustedes...
Sin dudas creo que ese portal se abré debido a ello. A lo que nos sobrepasa, a la misma desesperación... para que seas testigo de su gloria. Cuando se abrió, nos vimos cara a cara.
Al principio fué terror, hasta que me familiarizé con los diferentes ruidos que emitía. Hasta que me adapté a su idioma, y comenzé a oír sus consejos...
Con un movimiento casi salvaje, rasgué las cuerdas, nota tras nota, hasta que mis dedos sangraron libertad. La sangre, tinta de las acrobáticas teclas que componen nuestra melodía, esperaban al clima definitivo para pasar a otros términos. Pero se siguió la sinfonía, no la pude detener, se mueve sola. Cobra vida, y yo la dejo fluir. La música está en todas partes. Mi música es tú música, mis notas son tus notas. Y la composición es nuestra. Ambos peregrinamos sapiencias que están mas alla de nuestros conceptos académicos, podemos crear música sin siquiera tocar los intrumentos que nos corresponden. El ritmo lo llevamos dentro. Tantas certezas, y pocas dudas. El arte que creamos es genuino por elección, la originalidad, es lo que menos importa...
El portal se cierra a las 15:05. Y cada día se abre para mí, para comunicarme su sabiduría. Solo soy uno más que se ha unido, entregado a esta religión, adepto eterno de lo sobrenatural. El portal pronto se abrirá, y es el único momento del día en el que puedo sentir que se evapora todo lo que alguna vez sentí.
Mi rutina, mi maldición, mi elección y mi salvación.
"Sigo matando lo malo que hay en mí, para ser un santo, un suicida o un asesino"
El artista que muere en su propia ley.