de un alma que busca su estabilidad
se ven derrotados ante palabras
que pueden ser peor que los mismas sensaciones.
Queda lejos el Bach por la mañana
el Chopin con manos cortadas y sangrantes
el silencio rompe mas los oídos que el sonido
intentando alcanzar la luz.
Siempre son los demás, nunca soy yo
siempre merezco más, siempre obtengo menos
¿Quién puede dictaminar la felicidad más que uno mismo?
la ignorancia del oyente simplemente me repugna.
Y dibujo el invierno en un papel crepé
plasmando certezas involuntarias
solitarios ocasos de árboles deshojados
y senderos que no saben donde finalizan.
Mis cuadros llevan a un lugar diferente
donde la tempestades son infinitas
y los pincelazos pretenden firmeza
originando un arte sin calificar.
Aún buscas esas notas perdidas
perdido en la rutina barroquiana
recogiendo bemoles encrepados
de un cuadro de una artista desconocida.
Te hallas dentro de mi arte
de mis melodías rebeldes
de mis inseguridades cotidianas
fingiendo saberlo o no...
somos mas valientes en la propia indiferencia.
somos mas valientes en la propia indiferencia.

