sábado, 31 de mayo de 2014

Lost y Breaking Bad: Las mejores series del siglo

Mi humilde aporte a la comunidad televisiva. Espero que os guste.



Por si existe en el público gente que no conozca estas grandes obras estadounidenses, les advierto que se pierden grandes sucesos televisivos. Sépanlo, señores: nos han superado, en realidad nosotros los hemos imitado, porque en la cuna extranjera es donde se inventó la televisión. No es falta de talento la nuestra por la que no los superamos en la actualidad (se prefiere suponer, porque las novelas de la tarde no solo cuentan de pésimos guionistas, sino de tramas similares escasas de creatividad) sino por falta de presupuesto, que se ve en su máximo esplendor en las series mencionadas en el título.
Si comenzamos con Lost, se resume en la palabra IMPRESIONANTE. No hay calificativo que exprese mejor a la serie, porque su construcción es excelente. Los personajes no solo son interesantes y bien pensados por sus creadores, sino que también resulta imposible no involucrarse con ellos. Con honestidad, ¿quién no lloró frente a la pantalla con la muerte de Boone, junto a Jack observándolo al lado con la expresión mas dolorosa que puede demostrar un actor en el universo?, suena exagerado, pero no hace mas que conmover a cada uno hasta la médula. Por otro lado, la muerte de Charlie hizo llorar a millones de personas frente al televisor como expresaron en distintos foros del mundo, entre ellos, uno de los mas conocidos como Mira tu serie.
Lost posee un buen villano y un buen héroe. La antítesis de Benjamin Linus y Jack Shepard es magna, y cada vez que se encuentran en escenas compartidas erosionan expectativa. A partir de que Benjamin hace su primera aparición en la tercera temporada, es mágico el desenvolvimiento de esa relación típica de comic: como si fuesen un Guasón-Batman , unidos en situaciones fuertes y por deseos de interés mutuo de subsistencia. 
Las falencias de Lost, a pesar de los señalamientos positivos, se relacionan con dos cosas: En primer lugar, el humo negro, y en segundo, el problema de cierre. Despues de verse todos los capítulos, jamás llega a comprenderse del todo el objetivo de esa humareda oscura, que tanta importancia se le dió desde la primera temporada y se terminó definiendo como un "sistema de defensa". Sin dudas se intentó crear una mascota protectora, como el típico dragón de la torre o un perro de tres cabezas como se describe en la saga Harry Potter, pero otorgándole características sobrenaturales. Sin dudas, se tenía otra expectativa sobre este elemento de Lost.
En segundo lugar, sostengo firmemente que hay que saber cuando parar para no caer en capítulos divagantes, porque encaminándose hacia el final de la serie, en vez de subir su calidad no hizo mas que disminuirla. Las realidades paralelas o alternativas, el detenimiento del tiempo, desvirtuaron el caracter verosímil de la trama, condimento que le daba ese gusto misterioso y atractivo, por lo que Lost finalizó en unas extrañas pitadas de la mejor marihuana consumida de modo simbólico por sus productores, por lo que no se logró el final legendario que merecía. No puede negarse que fué sorpresivo, pero no estuvo a la altura que se esperaba.


Breaking bad es arena de otro costal, pero cortada con la misma tijera de suceso televisivo. No solo es real y atrapante, sino que a cada capítulo mejora su nivel. Y a diferencia de Lost, si se supo cuando parar, lo que se les debe un aplauso monumental al equipo de producción y su elenco.
En 5 temporadas se muestra lo justo y  necesario, la transformación enfermiza de Walter White, sus dificultades e incertidumbres. El protagonista, interpretado por Bryan Cranston, se roba el interés del público, su actuación es óptima como actor dramático, y la característica similar con la anterior serie que se encuentra en el post es que resulta imposible no involucrarse con los personajes, sobretodo con Jesse Pinkman, interpretado por Aaron Paul.
Breaking Bad posee la cualidad de comenzar cada capítulo de manera sorpresiva al igual que finalizarlo. Su enganche es la curiosidad, por lo que no posee el típico formato de contrar una historia de principio a fin, sino de fin-principio. Así se nota un procedimiento marketinero muy bien utilizado, porque logra atraer al público a primera vista en la pantalla.
A diferencia de Lost, no logro encontrar con esta serie críticas visibles. Es algo tan bien copiado de la natulaleza humana que incluso se teme no encontrarse un Tuco en la esquina de nuestras casas, o un Gus en nuestro Mc´donalds mas cercano. Está sin dudas bien pensada, producida, encarada y ejecutada. Por lo que vuelvo a recomendarles que si aún no la han visto, es una excelente oportunidad.

Distintas pero dignas de competencia, ¿Cuál es tu favorita?

sábado, 24 de mayo de 2014

Niños Pobres: Una publicidad escandalosa.

                                                           


"El marketing no se piensa en lo humilde y desapercibido, sino en lo magnífico y atractivo" fue lo que me enseñó el gran licenciado Otto Ruprech en mi travesía por el mundo de la venta.
Muchos de ustedes vieron el inicio de NP y se detuvieron frente al título "Pervirtiendo Niños", el espectáculo próximo del 30 de mayo en el escenario del Bar de Hurlingham, tierra mística del rock, junto a Pervirtiendo Mentes.
La pregunta sería, ¿qué es pervertir?... Recuerdo una juntada hace meses con PM, impulsada por una pizzeada y abundantes empanadas, riquísimas por cierto, donde surgió el tema del porqué en nuestros nombres. 
El llamarse "Niños Pobres" siempre fué motivo de interés, porque si bien es un nombre con palabras simples y sin una intención rebuscada al pronunciarse, no pasa jamás por desapercibido. Lo mismo me sucedía con "Pervirtiendo mentes", porque posee la misma fuerza que "Niños pobres", lo que me llevó a preguntarle a Javier Galeano (cantante de la banda mencionada), a lo que me respondió "Es por Sócrates".
No sé cuantos en el público habrán tenido la oportunidad de leer "Republica", libro escrito por Platón, pero fué un tema que me interesó mucho al hablarlo con el bajista de dicha banda, quien había sido el autor del título.
En resumen, el juicio a Sócrates en el que posteriormente muere de manera voluntaria, se trató de una acusación de perversión por parte del tribunal. La perversión, ese entonces en Grecia, era distinta a la que todos pensamos hoy al leerla en los medios, libros o expresadas por alguna persona. Socrates era un pensador de su época, con ideas revolucionarias en ese momento, dueño de lo que podemos llamar un "poder simbólico" de desatar cosas grandes con palabras. Era imposible, entonces, entablar conversaciones con Socrates y no reflexionar, no despertar de una anestesia social presente en cada época por parte de los grupos de poder. De este modo, fué que un miembro del jurado lo acusó: ¡usted es un pervertido!", una perversión mental de jovenes y adultos, una pelea intelectual agresiva contra el sistema gobernante. Una perversión de mentes absoluta.
Ese fué el enfoque publicitario, jamás pensado en un término degenerado, sino por una perspectiva intelectual de ambas bandas. Una "pervesión de niños", la música en su máximo esplendor, que penetra hacia lo mas oscuro de la mente, una experiencia mítica de sonidos, una oscuridad tentadora.
Sabiendo esto, el 30 de mayo, ¿Te lo pensás perder?.

Clarín con Les Luthiers: La instrumentalización mediática.

Hace tiempo que no publico, y muchos esperarán poesía, pero la verdad es que no me nace en este momento hacerlo, aun así supongo que se dará en algún momento. Mientras esperamos ese mágico momento, me gustaría brindar cosas mas relacionadas con mi carrera, espero que sea de su agrado.

                                                       

Les Luthiers es cultura, pero todo en lo que la palabra significa, es el folklore indiscutible. Argentina es Les Luthiers, el talento es la esencia de estos cinco señores, que representan mucha más música que 50 bandas juntas de las mejores que pueden existir en el universo, vislumbrando el mismo o mejor dinamismo que exponen en el escenario hace mas de 40 años, cuando recién comenzaban a debutar en Buenos Aires.
Mi fanatismo es evidente. Mi admiración es pura. Es difícil, para mi y no dudo que para ustedes, imaginarse un mundo sin Les Luthiers, sin una Radio Tertulia, un mágnífico Rhapsody in Balls, una conversación disparatada en "Pásion Bucolíca", como expresarlo, como sentirlo... ¡Por el perro! , como decían los griegos, sufro sinceramente al imaginar un mundo sin estos hombres.
Dejando clara esta explícita admiración, entro de lleno en el motivo crítico de este post.
El grupo de humor extrena "Viejos hazmerreíres", una antología de obras como Lutherapia, Todo porque rías, Humor dulce hogar, y otras obras excelentes que siempre son un placer de verlas en escena. Por esta coyuntura, el diario Clarín, el día viernes del presente mes, ha publicado una entrevista con los humoristas donde se trataron cuestiones relacionadas con su producción de trabajo, y lo que me dejó realmente en un estado reflexivo cargado de indignación, se hablaron temas políticos.
Lectores, periodistas, estudiantes de comunicación, el que tiene la oportunidad de leer estas palabras: no encuentro un término formal para expresar mi pensamiento iracundo, por eso recurro a los modismos argentinos: estoy bastante caliente.
No soy oficialista, ni tampoco una opositora. Intento aprender periodismo, sobretodo el gráfico que es el que realmente me interesa, de una manera realmente apasionada, y pienso sinceramente que la palabra política no es una mala palabra si está bien utilizada o bien empleada, cualidad que en esta entrevista no pudo verse.
¿Hay necesidad de llevar una disputa de ideas a un segmento de espectáculos, con unas personas dedicadas al humor y exentos de involucrarse en este baile de poder? ¿hay necesidad de manchar y manipular la mente de un público masivo, que solo busca leer algo relacionado con el gusto, para satisfacer las ganancias de un ente codicioso que solo pretender facturar?, fíjense que sucio es el poder, que grande es el deseo de "conmigo o en mi contra" que plantea esta entrevista de una manera indirecta, y en otras, muy explícita.
Y en fin, ¿qué es la política, señores?, en mi caso es una vecina chismosa y cuentera que se encuentra en la otra esquina de mi residencia en la que no pienso acercarme, y este post no pretende involucrarse con una ideología política, sino con la instrumentalización de un medio en un segmento equivocado de manera intencional, para fines sucios y fuera de lugar. 
Si se tratara esta de una charla de café, frente a frente, ustedes quizás me señalarán como otros ya han hecho: "Les Luthiers es un grupo de intelectuales, pasaron millones de gobiernos, ¿por qué no creerles?" y ahí tienen la trampa, ahí se pisa el palito. Cuando se persigue una intención se muestra lo que conviene, no lo que puede manchar. Se trata de mirar más allá, en el horizonte, en lo que se "oculta mostrando", como sostiene el sociólogo Pierre Bourdieu en una de sus mas grandes conferencias sobre el manejo mediático. 
Como estudiantes de comunicación, puedo asegurar que se nos enseña el "debe ser" del periodismo más que su venta, como se desata en los medios actuales. Si a todos nos evaluaran por el saber que es lo que vende, no aprenderíamos periodismo, no estaríamos embarcados en este asunto, me quedaría en mi casa leyendo literatura en pantuflas y criticando por sentido común lo que veo superficialmente por no pensar en un sentido profundo. Intentamos ver mas allá, siendo correcto o incorrecto lo que se plantea, porque el deseo colectivo de los estudiantes de comunicación es desempeñarse de manera satisfactoria en un mañana para el medio que sea que participemos.
La espera para la gente sin algún poder económico terminó con la ley 26522, sobretodo para los ámbitos universitarios o estudiantes de periodismo independientes, para que los medios estén en nuestras manos, ya sean radiales y televisivos. Hoy no somos unos locos con el sueño de informar, hoy podemos ser los informantes de una locura periodística. Ese es el porqué de nuestra travesía actual. 
Los invito a leer esta entrevista, porque no es mi opinión la que cuenta, sino las distintas opiniones de discusión que terminan en la creación de un mundo con conocimiento verdadero, mas que un mundo de especulaciones. Los invito a leer para que entiendan que el estereotipo de periodista que mide un público por números, no es lo único que se desenvuelve en la actualidad.