sábado, 27 de abril de 2013

Perdida

Para toda la gente que sueña. Para la gente que desea volver a soñar. Para los que no tienen inspiración pero la buscan. Y para los que creen, aunque hace meses que no escriba, que debo seguir luchando por escribir.




¿Y si los poemas no estuvieran muertos?
¿Si se despidieran esos suicidas religiosos
y la avaricia corriente en la selección de palabras
que capitalizaban y amputaban sus sentimientos?


La poesía convulsionaba entre las sábanas
quien la omitia, ella misma, se hallaba distante
esa mujer no recordaba como escribir
al confrontar con musas efímeras.

La habían hecho mas brillante y estructurada
académica e intelectual en el hecho
convirtiéndola en vacía e inexpresiva
anestesiándola de la eterna soledad.

!Que irónico era el destino!
Siendo la nueva "poeta con suerte"
vanagloriada en el escenario informativo
representante de una literatura comercial.

Y ella ya no sabía escribir
no sabía a quien escribirle ni porque
arrojaba consontantes y vocales al cielo
para que la inspiración regresara.. ¿Quién sabe?

Las noches eran estrelladas e infinitas
en el humo serpenteante de sus manos
esperando el retorno de algo
que no sabía de que trataba.

Cuentan que un día despertó
una mano sostenía la suya
sintió aroma a limón y lavanda
sentándose unos minutos al piano.
Tocó dos nocturnos de Chopin
escuchó Debussy junto a el...
Supo que había estado muy lejos
y que al estar fuera de si misma tanto tiempo
aún no recordaba como escribir.

Entonces pensó en las noches estrelladas
en el humo serpenteante de sus manos...
Intuía que comenzaba a regresar ese "algo"
sonriendo supo de esa manera
que la poesía no se iría jamás.