sábado, 24 de mayo de 2014

Clarín con Les Luthiers: La instrumentalización mediática.

Hace tiempo que no publico, y muchos esperarán poesía, pero la verdad es que no me nace en este momento hacerlo, aun así supongo que se dará en algún momento. Mientras esperamos ese mágico momento, me gustaría brindar cosas mas relacionadas con mi carrera, espero que sea de su agrado.

                                                       

Les Luthiers es cultura, pero todo en lo que la palabra significa, es el folklore indiscutible. Argentina es Les Luthiers, el talento es la esencia de estos cinco señores, que representan mucha más música que 50 bandas juntas de las mejores que pueden existir en el universo, vislumbrando el mismo o mejor dinamismo que exponen en el escenario hace mas de 40 años, cuando recién comenzaban a debutar en Buenos Aires.
Mi fanatismo es evidente. Mi admiración es pura. Es difícil, para mi y no dudo que para ustedes, imaginarse un mundo sin Les Luthiers, sin una Radio Tertulia, un mágnífico Rhapsody in Balls, una conversación disparatada en "Pásion Bucolíca", como expresarlo, como sentirlo... ¡Por el perro! , como decían los griegos, sufro sinceramente al imaginar un mundo sin estos hombres.
Dejando clara esta explícita admiración, entro de lleno en el motivo crítico de este post.
El grupo de humor extrena "Viejos hazmerreíres", una antología de obras como Lutherapia, Todo porque rías, Humor dulce hogar, y otras obras excelentes que siempre son un placer de verlas en escena. Por esta coyuntura, el diario Clarín, el día viernes del presente mes, ha publicado una entrevista con los humoristas donde se trataron cuestiones relacionadas con su producción de trabajo, y lo que me dejó realmente en un estado reflexivo cargado de indignación, se hablaron temas políticos.
Lectores, periodistas, estudiantes de comunicación, el que tiene la oportunidad de leer estas palabras: no encuentro un término formal para expresar mi pensamiento iracundo, por eso recurro a los modismos argentinos: estoy bastante caliente.
No soy oficialista, ni tampoco una opositora. Intento aprender periodismo, sobretodo el gráfico que es el que realmente me interesa, de una manera realmente apasionada, y pienso sinceramente que la palabra política no es una mala palabra si está bien utilizada o bien empleada, cualidad que en esta entrevista no pudo verse.
¿Hay necesidad de llevar una disputa de ideas a un segmento de espectáculos, con unas personas dedicadas al humor y exentos de involucrarse en este baile de poder? ¿hay necesidad de manchar y manipular la mente de un público masivo, que solo busca leer algo relacionado con el gusto, para satisfacer las ganancias de un ente codicioso que solo pretender facturar?, fíjense que sucio es el poder, que grande es el deseo de "conmigo o en mi contra" que plantea esta entrevista de una manera indirecta, y en otras, muy explícita.
Y en fin, ¿qué es la política, señores?, en mi caso es una vecina chismosa y cuentera que se encuentra en la otra esquina de mi residencia en la que no pienso acercarme, y este post no pretende involucrarse con una ideología política, sino con la instrumentalización de un medio en un segmento equivocado de manera intencional, para fines sucios y fuera de lugar. 
Si se tratara esta de una charla de café, frente a frente, ustedes quizás me señalarán como otros ya han hecho: "Les Luthiers es un grupo de intelectuales, pasaron millones de gobiernos, ¿por qué no creerles?" y ahí tienen la trampa, ahí se pisa el palito. Cuando se persigue una intención se muestra lo que conviene, no lo que puede manchar. Se trata de mirar más allá, en el horizonte, en lo que se "oculta mostrando", como sostiene el sociólogo Pierre Bourdieu en una de sus mas grandes conferencias sobre el manejo mediático. 
Como estudiantes de comunicación, puedo asegurar que se nos enseña el "debe ser" del periodismo más que su venta, como se desata en los medios actuales. Si a todos nos evaluaran por el saber que es lo que vende, no aprenderíamos periodismo, no estaríamos embarcados en este asunto, me quedaría en mi casa leyendo literatura en pantuflas y criticando por sentido común lo que veo superficialmente por no pensar en un sentido profundo. Intentamos ver mas allá, siendo correcto o incorrecto lo que se plantea, porque el deseo colectivo de los estudiantes de comunicación es desempeñarse de manera satisfactoria en un mañana para el medio que sea que participemos.
La espera para la gente sin algún poder económico terminó con la ley 26522, sobretodo para los ámbitos universitarios o estudiantes de periodismo independientes, para que los medios estén en nuestras manos, ya sean radiales y televisivos. Hoy no somos unos locos con el sueño de informar, hoy podemos ser los informantes de una locura periodística. Ese es el porqué de nuestra travesía actual. 
Los invito a leer esta entrevista, porque no es mi opinión la que cuenta, sino las distintas opiniones de discusión que terminan en la creación de un mundo con conocimiento verdadero, mas que un mundo de especulaciones. Los invito a leer para que entiendan que el estereotipo de periodista que mide un público por números, no es lo único que se desenvuelve en la actualidad.