Y sigo matando lo malo que hay en mí
para seguir siendo un santo,
un suicida o un asesino.
Para vos,que no entendés ni la mitad de lo que es ser escritor.
Aquí viene un poeta con suerte
que malgasta las palabras y las sílabas
atrae la atención de los principiantes
jugando a ser un erudito o un artista.
Que pretende comprender lo incomprensible
o asiste en lo que cree irrelevante
el que escribe para demostrar habilidades
el ascenso que lo coloca en lo importante.
Aquí,entre nosotros, un poeta con suerte
que busca el reconocimiento de un arte ignorante
de conceptos que no llora ni averigua como
poesía vanal, punzante, redundante.
Un poeta con talento ficticio
un fantasma de la creación efímera
de musas que olvida por recelo
y de recuerdos que nunca simboliza.
Aquí mismo, un alguien que se admira
por lo que aparenta y no por lo que esconde
que llora sin saber llorar sus penas
mientras los mismos elogios lo corrompen
Un hombre mísero y nostálgico en su infinito
sabiendo tanto, pero sin comprender nada
un poeta afortunado sin suerte
que és un extraño en sí mismo y no se halla.
