I feel my world Crumbling
and falling away
falling away with you.
Alli estaba en mi puerta, con ojos enrojecidos y con rastros de una fiesta que no terminó. Con la camisa hedorosa de alcohol, en el momento exacto en el que salía. Acompañado de esas ideas paranoicas sangrando de su cerebro, tan similares a un Woody Allen sin dinero.
Estuvimos juntos, hablamos de Muse, lloró, gritó y deshidrato su alma de lagrimas. Aceptó mis caricias, devoró mis besos, apreció mis palabras, y durmió abrazado a mi cuerpo.
Por la mañana, tomó su pantalón, su camisa y borcegos, mientras yo salía por la puerta de atras, el por la de adelante. Golpeandose contra esa realidad siempre los dientes, pero nunca la cabeza.