Cuando esta película llegó a mi vista analítica por primera vez, pensé
que se trataba simplemente de un cortometraje ficcionalizado. Pero una
vez más, se trata del gran profesionalismo del cine extranjero, que los
trabajos de archivo pueden lograr cosas fascinantes para sus
producciones. Anvil es una banda oriunda de Toronto, conformada en el
año 1978 por Steve "Lips" Kudlow, G.Five y Robb Reiner, con un estilo
orientado al trash metal. Les aconsejaría que los busquen por Youtube,
sus presentaciones eran realmente maravillosas en vivo, una banda sin
dudas muy buena, y con una gran presencia escénica envidiable por muchas
otras. Hacia el 2009, mas temprano que lejos, y tras unas largas
recopilaciones de varias grabaciones efectuadas por el un amigo íntimo
de la banda llamado Sacha Gervasi, es cuando se presentó en el festival
Sundance su obra completa "Anvil, La Historia de Anvil" , y que a
continuación les ofrezco.
Creo que sin dudas, los que se dedican a la músico lo comprenderán, o los que están en la rama del arte al menos. Es un film demasiado auténtico, historias de vida que valen la pena dar a conocer.
Anvil como referente
Se trata, sin dudas, de un ícono de Canadá menospreciado. Quizás habría que evaluar si el talento merece el reconocimiento, y quizás si se los pregunto a ustedes alzarán los ojos con aires de obviedad y me dirán "Si" en su mayoría, sin embargo, no es lo que se refleja en el documental, ni es su punto de partida. En realidad, muestra perspectivas de las experiencias del músico de modos tragicómicos, como el comienzo de las bandas al contar o no con el público, los injustos momentos de trabajo constante y los frustrantes resultados, el mercado de la música y lo impuesto como un sonido comercial.
Entonces, con la pregunta anterior planteada, podemos decir que el talento si merece el reconocimiento, pero se da de modos demasiado inconstantes. Anvil, el mayor referente, sin embargo, el mas desprestigiado, un contraste digno de reflexión. Sin caer en la filosofía, siempre intentando tener a la palabra de un modo imposiblemente objetivo, no peco al afirmar que ser un referente es un orgullo, sino también una carga. Se presupone que como referente se debe tener éxito en todas sus medidas, y casí nunca es así. Es como aquella vedette que envejece: Solo queda un recuerdo eterno de lo que fué, pero no de lo que es. Así que hago incapié en su reflexión, y en conceptualizar lo que seria en el hoy, pleno siglo XXI, un referente de la música.
Anvil como imagen opuesta a lo televisivo
No obstante, a pesar de los puntos señalados, y encarándolo de lleno en la vista de la comunicación social, Anvil es aquel grupo antitelevisivo. No lleva la gloria, ni el glamour, ni lo mediático típico del mundo de la pantalla. Es una imagen irreflejable en el espejo, es la mas grande imperfección y en ello radica su magistralidad. Apuesto a que dar a conocer estos puntos sociales es lo importante, por que en ello se reconstruyen los ladrillos de la buena televisión. Mi pregunta sería porque estas cuestiones no se televisan... como estudiante de comunicación social, solo puedo decirles que no es lucrativo. Una banda que genera lástima no es atractiva para una venta, sino que es importante siempre mostrar las épocas de oro, las que son de busqueda placentera para el televidente. Fuerte, pero cierto.
La constancia en la música
La maldición y bendición de esta banda es la constancia. Involucra chocar constantemente con el fracaso o el desánimo, pero por otro lado, no todo es oscuridad. Menos, cuando se trata de música, que siempre genera mas recompensas emotivas que displaceres, y que parece salir del fondo de las almas de Robb y Lips. No se trata de ganar dinero, sino de vivir la música en pleno éxtasis, por gusto, por nutrirnos de ella. Eso es lo importante y lo mas emotivo en el film, la importancia que se le da a la música y no su vulgar comercio.
Las realidades de las bandas
Argentina es un país inmensamente afectado por las influencias del mercado musical. Es decir, algún tipo con poco conocimiento de música pero mucho de publicidad vende un producto basado en la imágen de manera masiva, jactándose de que es la mayor revolución innovadora de la música, pero es lo que menos se encuentra ahí. Claro que hay casos que escapan a esta dura revolución, pero en general el mundo musical es un circo musical, donde se desprestigia a la figura del músico y a todo el público, que merece consumir y comprar algo de nivel. La oportunidad, además, es de una aguja en un pajar. Hay que saber donde buscar, ver si se puede encontrar, y sobretodo, insistir. Nada es fácil en este mercado, construido por personas menos inteligentes que vos o yo, pero que constituye un poder dominante, un monopolio de ideas que busca desvirtuar todos nuestros pensamientos.
Anvil me emocionó hasta lo que no conocía en mi ser. Así que recomendársela es poco, sino que considero que es de colección de videoteca, un fenómeno social en potencia que podemos cambiar nosotros solo con nuestros actos y nuestros sueños, ¿participar de un consenso o recrear el mundo cultural? la pregunta central de este post.
