Como la melodía que le recordó cuánto había creído poder llegar. Pero nada hubo como la fe que le permitiera haber estado tan cerca.
Existen hombres que me atraen por intelecto
por irreverencia, o por prepotencia
por audacia y por certeza
cada cual en su momento.
Por capricho o por ensueño
por masoquismo o romanticismo
por desdén o por cinismo
o por proyecciones que no veo.
Y no me atrevo a definirlo
ni aunque busque en mi cabeza
porque no existen palabras terrenales
para explicar toda tu magia.
Una magia descumunal, natural, eterna
que supera a la poesía
que yo nunca jamás podría
expresarla en un papel.
Imaginemos que estamos juntos
que escuchamos Bach por la mañana
Chopin por las noches mientras nos abrazamos
soñando siempre un porvenir.
Cuando seamos viejos y solitarios
con nuestros hijos por el mundo
disfrutando cada segundo
de la compañía mutua.
Con tus ideas locas y filosóficas
tu centralidad y mi locura
haríamos tal combinación
de un amor jamás antes visto.
Tu no eres fantasía
no te asemejas a otras musas
eres real por donde te vea
yo quiero estar junto a ti.
Enamorandote el tiempo que sea
comprendiéndote en tus peores momentos
en tus tristezas y alegrías
yo quiero estar junto a ti.
Eres aquella poesía
que no comprendo como escribir
pero que la tengo adentro
rogando que la deje salir.
