Basta de palabras...
hagamos poesía
Sobre mis cobijas oscuras y azules se encuentran todos los poemas que hice, provenientes de un cajon marron al costado de mi cama, que pretendia ser una caja fuerte de las emociones ocultas del pasado. entonces, ¡cuantas cosas recorde de pronto! realidades crudas sin anestesia, canciones que hoy escucho sin inmutarme, que quizas tienen un pequeño grito memorioso, pero que ya no afectan de la misma manera que antes....
Es increible que esos papeles son recuerdos. Casi considero un error llamar "papel" a esas hojas pentagramadas, con dictados melodicos bastante errados, considero tan lejano lo que debia estar lejano, sin comprender como pasó.
Debe ser el estudio. La cabeza se me atonta entre tantos conocimientos...que sencillamente no recuerdo como pensar. Escuela de Frankfurt requiere toda mi atención, si...
pero los ojos se me posan solos ante las memorias que reposan sobre mi cama, quizas no muertas, pero dormidas.
Y entonces abandono la filosofía alemana. Me dejo llevar por el impulso de curiosear los papeles, que antes llame memorias, como si no fueran mios. Como si pertenecieran a otra persona...como si no tuviera el derecho de leerlo.
Como si no lo hubiera escrito yo.
Y entonces volvi. Cual "efecto mariposa", nada mas que el viaje lo efectuo mi mente, y Ashton Kutcher no se encontraba para explicarme como regresar... fue una vuelta fuerte, y mi mano tuvo que socorrer el gimoteo de mi corazon.
Recorde su olor. Y sencillamente me senti aturdida... entendi al drogadicto, como debe experimentar el simple aroma de su adiccion... Recorde sus ojos, su risa, su pelo, su boca... las palabras, las conversaciones., su guitarra... fue un todo. Como recibir cincuenta tiros de plomo en un segundo.
Y en su momento, me mataron. Me mataron mentalmente. Porque no hay peor sufrimiento que el dolor mental, hubiera preferido el fisico. Mi aspecto estaria arruinado, pero yo hubiera seguido sintiendome como lo era: feliz.
Recorde el calor entre las sabanas. Los dias de escuela...¡que envejecida me sentia! y ahora si me duele el pecho. Me duele demasiado...
es un dolor inaguantable. un dolor que no se calma. un dolor exasperante.... es el dolor de los dolores. Y todos las hojas me hablan.. me recuerdan, me desestabilizan. Me siento el Dorian Gray ilustrado, pagando por los cometidos que realizo mi otro yo.
Es el sida de las emociones. Algo que puedo manipular, pero que en su momento no posee la cura. Pero no estoy llorando.
Cosa curiosa el llanto. porque suele estar en cada mueca de tristeza... y se que esto es tristeza. Pero mas bien me duele por los recuerdos.... por nada mas...
Y entonces tome aquellos papeles. hermosas poesias, momentos que no pude borrar, cosas que quedaron estancadas en mi corazon y en mi pecho... y sin dudarlo, las coloque en una bolsa, para que se vayan de mi vida.
Hoy miro todo de forma diferente. Todo aquello no me deja de doler, pero puedo continuar sin sentirme tan desdichada. Aparté lo que hizo mal, las cosas que me hicieron bien quedaron. No se en que momento me volvi tan fria para las emociones.
Pero ya puedo decirte adios.
No se si se debe a que estoy creciendo, o a que me estoy volviendo demasiado intelectual.
